La pesadez se nota; las arañitas se ven. Y aunque parezcan dos cosas distintas, son el mismo proceso en dos momentos diferentes.
Qué son las arañitas vasculares
Son capilares muy finos que se han dilatado lo suficiente como para verse a través de la piel. Aparecen sobre todo en muslos y tobillos, en forma de red rojiza o azulada.
Se suelen tratar como un asunto estético, y es comprensible: no duelen. Pero lo que indican es que la pared del vaso ha perdido parte de su elasticidad y ya no recupera la forma cuando la presión aumenta.
Cuándo se convierten en varices
Si la presión dentro del vaso se mantiene, la dilatación deja de ser microscópica. La vena se ensancha, se alarga y empieza a hacerse visible en relieve. Eso es una variz.
El salto de una cosa a la otra no es inmediato ni inevitable: hay personas con arañitas durante años que nunca desarrollan varices. Lo que cambia el recorrido es cuánta presión aguanta el vaso y en qué estado está la matriz de colágeno y elastina que lo sostiene.
Cuándo conviene que lo mire un especialista
Hay señales que ya no son cosmética y conviene no dejar pasar: hinchazón que no cede tras el descanso nocturno, dolor agudo en una sola pierna, cambios de color o de textura en la piel del tobillo, o una zona caliente y enrojecida.
Nada de esto sustituye el consejo de un profesional sanitario. Si tienes dudas sobre tu caso, lo que toca es una consulta.
El origen de todo esto lo explicamos en por qué se sienten pesadas las piernas, y el cuadro completo está en piernas cansadas.